La cadena del huevo no para de crecer, pero sigue en alerta por el contrabando en zonas limítrofes
Según CAPIA, el año pasado se produjeron 1.500 millones de huevos más que en 2024. Aumentó tanto el consumo interno como las exportaciones. Pero el contrabando continúa y es un tema de mucha preocupación.
En lo cuantitativo, el balance 2025 de los productores argentinos de huevos fue muy positivo, con un importante crecimiento en todos los frentes. En lo cualitativo, la foto del año pasado arroja sensaciones distintas: el contrabando en zonas limítrofes continúa siendo un tema de muchísima preocupación sectorial.
Este puede ser un resumen del Informe Productivo de 2025 que dio a conocer la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), que nuclea a los productores de huevos y ovoproductos.
Por un lado, la entidad destacó los importantes números que obtuvo la actividad durante el año pasado, continuando con la tendencia ascendente de los últimos ejercicios, tanto en producción, como en consumo y exportaciones.
Sin embargo, el ingreso sin freno de huevos desde países limítrofes se mantiene como el principal tema que enciende alertas, sobre todo en lo sanitario.
LOS NÚMEROS DEL HUEVO
Según CAPIA, el 2025 cerró con un stock de aves de postura de 62,71 millones de ejemplares, un 8,7% más que en 2024 cuando eran 57,7 millones. Como dato de color: 74% producen huevos blancos y 26%, marrones.
“Dicho parque productivo pasó de producir 17.433 millones de huevos en el año 2024, unos 553 huevos por segundo; a casi 19.000 millones de huevos en 2025, unos 610 por segundo; con un incremento del 8,82%”, detallaron desde CAPIA.
Teniendo en cuenta una población argentina estimada en 47,13 millones de habitantes, significa que el año pasado hubo una producción de 402 por habitante, 8,71% más que los 370 del 2024.
En este marco, el consumo interno marcó un alza importante, al pasar de 363 huevos per cápita en 2025 a 398 en 2025, lo que -según CAPIA- coloca a Argentina como el primer país consumidor de este alimento del planeta, superando a México.
Sin techo: después de la carne, el huevo ya es el segundo alimento más consumido en Argentina
Del mismo modo, también avanzaron las exportaciones, que pasaron de 279 millones de unidades en 2024, a 323 millones el último ejercicio, lo que implica un crecimiento del 15,8% que “ayudó a amortiguar los importantes niveles de contrabando de huevos de países limítrofes”.
Así, el saldo entre importaciones y exportaciones dejó un superávit comercial de 0,8%, un 26,6% menos que en 2024.
EL CONTRABANDO DE HUEVOS, UN GRAN PROBLEMA
El problema es que, de acuerdo con CAPIA, las importaciones son muy superiores a los datos oficiales debido a este contrabando que hace tiempo vienen denunciando desde países limítrofes hacia nuestro país.
“Las ‘importaciones’ crecieron 665%, muchas de ellas bajo la mirada cómplice de funcionarios públicos, generando esa ‘importación’ una seria preocupación en el sector por temas sanitarios (Argentina es libre de enfermedas que están presentes en países vecinos), sociales (destrucción de pequeñas economías familiares) y comerciales (no pagan impuestos y compiten deslealmente)”, denunciaron desde la Cámara.
Denuncian un “alarmante crecimiento” en el contrabando de huevos en Argentina
El otro punto que señalaron como negativo es la caída del precio: el maple (30 huevos), que contiene casi dos kilos de huevos, desde mayo a la fecha bajó más del 60%, porque “pasaron de abonarle al productor casi $ 5.600 el maple en granja a menos de $3.500 actuales, con una inflación en costos productivos de poco más del 40%”.
“Lo grave de esto es que en muchos puntos de venta no han trasladado las bajas al consumidor y el distribuirdor y/o el comercio minorista se queda con una suculenta tajada”, denunció CAPIA.
De todos modos, los párrafos finales del informe apuntaron al optimismo: “Podemos decir que el huevo sigue siendo la proteína de origen animal más completa, saludable, económica, versátil, sin desperdicio y amigable al bolsillo del consumidor, un aliado de la salud, el medio ambiente y el bolsillo”, mencionaron.
Y cerraron: “Seguimos produciendo en la Argentina con los estándares más exigentes en sanidad, bienestar animal, cuidado del medio ambiente y sustentabilidad, bajo atenta mirada del SENASA, de las bromatologías municipales y nuestros clientes, que cada vez son más exigentes y sofisticados”.
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