El rinde promedio en la región pasó de 27 a 30 quintales por hectárea. Las lluvias de fines de octubre fueron clave. Aun quedan 400.000 hectáreas sin trillar.
El escenario de crecimiento mundial de consumo de carne vacuna, y por consecuencia de los precios, se potencia como un incentivo para el sector ganadero argentino. Las claves para producir más: