“El productor no nos compra ineficiencias, sino soluciones que generen una mejora concreta”
En Agroactiva 2026, Ombú presentó una batería de novedades para cosecha, transporte, fertilización y pulverización. La firma puso el foco en un concepto que atraviesa al negocio agropecuario actual: producir más, con menores costos y sin margen para errores.
Cada punto de eficiencia puede definir la rentabilidad de una campaña; por eso, la tecnología dejó de ser un diferencial para transformarse en una necesidad.
Bajo esa premisa, Ombú desembarcó en Agroactiva con una propuesta integral que combinó lanzamientos, actualizaciones de producto y una mirada estratégica sobre el presente y el futuro de la maquinaria agrícola argentina.
Desde equipos para cosecha y transporte hasta soluciones para fertilización, pulverización y poscosecha, la empresa mostró una de las exhibiciones más completas de la muestra. Sin embargo, detrás de cada innovación apareció un concepto común: acompañar al productor en la búsqueda de mayor productividad y menores tiempos muertos.
Para Leandro Castellani, presidente de la compañía, la presentación de cada nuevo desarrollo representa mucho más que la incorporación de una mejora técnica. Es el resultado de un proceso que combina inversión, ingeniería y una escucha permanente de las necesidades del campo.
“Yo provengo de una familia con origen industrial, mi corazoncito está siempre de algún modo vinculado al sector y no hay nada que llene más de satisfacción que desarrollar un producto y lanzarlo con las mejoras que requiere”, expresó durante su recorrida por la muestra.
Según explicó, gran parte del trabajo de la empresa se apoya en el intercambio constante con productores, contratistas y distribuidores para identificar cuáles son los problemas operativos que realmente afectan la productividad y orientar allí los esfuerzos de desarrollo.
LA EFICIENCIA COMO REQUISITO PARA COMPETIR
La reflexión de Castellani fue más allá de la coyuntura del sector y apuntó a un fenómeno que considera irreversible: la creciente competencia global y la necesidad de ganar eficiencia en cada eslabón de la cadena productiva.
“Lo que tenemos que tener como foco es cómo aplicar tecnología en el producto que ofrecemos y en la forma en que hacemos la manufactura. Ya no alcanza hoy con pertenecer a un sector que tiene una tracción histórica en la Argentina como es el agropecuario”, sostuvo el director de Ombú.
Para el directivo, la irrupción de otros sectores generadores de divisas, como la energía y la minería, obliga al agro a sostener su competitividad sobre bases cada vez más sólidas. En ese escenario, los márgenes tienden a comprimirse y los errores se vuelven más costosos.
“El mercado no nos compra ineficiencias. Nos va a comprar soluciones que le produzcan al productor agropecuario una mejora concreta en sus números”, resumió.
Esa definición sirve también para explicar buena parte de los desarrollos exhibidos por Ombú en Agroactiva.
La premisa ya no pasa únicamente por fabricar equipos robustos, sino por diseñar herramientas capaces de sostener el ritmo de trabajo durante toda la campaña, reduciendo tiempos improductivos y minimizando riesgos operativos.
NOVEDADES PARA ACELERAR LA COSECHA
Dentro de la línea de cosecha, una de las principales atracciones fue la nueva tolva autodescargable CRV 26 con tubo en avance, incorporada a una familia de equipos que abarca capacidades de entre 22 y 35 toneladas.
La incorporación responde a una necesidad cada vez más frecuente en los planteos agrícolas modernos: agilizar la descarga sin afectar la estabilidad ni la maniobrabilidad de la unidad. Castellani explicó que muchas de las innovaciones implementadas surgen justamente de observar los cuellos de botella que aparecen en el trabajo diario.
“La eficiencia del equipo es que no te pare, que sea un aliado que te permita tener una visibilidad mayor para que el ritmo de cosecha sea sostenido en el tiempo. Que el producto tenga la fiabilidad para que no se produzca una avería y, si eso ocurre, tener la estructura de posventa para que el proceso no se detenga”, afirmó Castellani.
Por otra parte, la búsqueda de mayor velocidad operativa también fue destacada por Ángel Pellegrini, ingeniero mecánico y desarrollador de producto de Ombú, que también dialogó con Infocampo, y explicó los avances incorporados en las nuevas unidades.
“La idea es ayudar al contratista a descargar más rápido sobre los carretones y, a su vez, evitar que tenga que girar tanto, reduciendo esfuerzos y posibles inconvenientes mecánicos”, señaló.
Una de las modificaciones más importantes fue el incremento en el diámetro del tubo de descarga, una mejora que permite acelerar el vaciado del equipo y optimizar la logística de cosecha.
SEGURIDAD, ELECTRÓNICA Y MÁS COMODIDAD
La velocidad, sin embargo, no fue el único aspecto abordado por los ingenieros de la firma. La seguridad operativa ocupó un lugar central en los nuevos desarrollos.
Pellegrini explicó que Ombú incorporó sistemas electrónicos e hidráulicos destinados a supervisar automáticamente los procesos de apertura, descarga y cierre de los equipos.
“Implementamos sistemas de seguridad para realizar correctamente todo el procedimiento de apertura y descarga, evitando roturas”, indicó.
Entre esas soluciones sobresale el sistema Safe Lock, diseñado para prevenir daños estructurales y minimizar errores operativos durante las maniobras.
Las mejoras también alcanzaron la ergonomía. La nueva configuración de las tolvas permite incrementar significativamente la visibilidad del operador durante la descarga, tanto sobre camiones como en tareas vinculadas al embolsado.
“Buscamos que el operador tenga una mayor visión del proceso y que no tenga que estar moviéndose constantemente dentro de la cabina del tractor”, explicó Pellegrini.
PROPUESTA INTEGRAL
En este contexto, la presencia de Ombú en Agroactiva no se limitó al segmento de cosecha. La empresa aprovechó la muestra para exhibir una oferta que cubre prácticamente todas las etapas del ciclo productivo.
Entre los equipos destacados se encontraron los cabezales maiceros, desarrollados para adaptarse a diferentes condiciones de trabajo; las rastras RAO y ROP 5900 para manejo de rastrojos y preparación de lotes; y la embutidora de granos EGSO 550, orientada a optimizar las tareas de almacenamiento en silobolsa.
También se presentó la nueva generación de bateas de vuelco trasero, representada por una unidad de 50 metros cúbicos ya próxima a su comercialización.
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En fertilización, la empresa mostró la TFSO 24, una tolva para semillas y fertilizantes que incorpora un rediseño del sistema de descarga para mejorar la fluidez del material y aumentar la eficiencia operativa.
La propuesta se completó con la pulverizadora PAO 3500, que llega con una nueva trompa, alas de fibra de carbono y guardabarros renovados, y con la fertilizadora neumática FN 4200 de Altina, desarrollada para largas jornadas de trabajo con elevados niveles de capacidad y uniformidad de aplicación.
PENSAR EL FUTURO
Más allá de los fierros, Castellani consideró que el contexto actual abre una ventana de oportunidades para quienes apuesten a incorporar tecnología.
En ese sentido, valoró la presencia de herramientas financieras y líneas de crédito en la exposición, entendiendo que pueden transformarse en un impulso para la renovación de maquinaria y la mejora de los sistemas productivos.
La conclusión, para el titular de Ombú, es clara: en una agricultura donde los márgenes son cada vez más ajustados, la rentabilidad ya no depende únicamente del precio de los granos o de las condiciones climáticas. También está directamente vinculada con la capacidad de trabajar, siendo mejores, más rápidos y con menos interrupciones.
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