La paradoja de la supercosecha: los molinos dicen que no consiguen trigo y se declaran en alerta
Pese a que la oferta de trigo es 50% más alta que el año pasado, desde la Federación de la Industria Molinera afirman que no solo no consiguen granos con buena calidad panadera, sino que directamente no consiguen la materia prima.
La Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) afirmó este martes estar en “alera amarilla” por una situación que, de acuerdo con lo denunciado por la entidad, resulta mínima sorpresiva y hasta podría catalogarse de insólita.
Puntualmente, reportó que sus asociados están teniendo problemas para abastecerse de trigo, insumo básico para elaboación de las harinas, justo en el año en que la oferta del cereal en Argentina es la mayor de la historia, incluso con exportaciones que están en un récord.
Lo que es más, FAIM aseguró que el problema no es solo la falta de granos con calidad panadera, sino que en general no logran conseguir materia prima, incluso con parámetros fuera de los ideales.
¿MOLINOS SIN TRIGO?
“Los molinos harineros, además de tener que hacer frente a la escasez de partidas de trigo aptas para panificación, ahora también están registrando dificultades para poder abastecerse del cereal, lo que genera preocupación en el sector”, indicó FAIM en un comunicado.
Citando datos oficiales, la Federación sustentó sus afirmaciones en que, en el primer cuatrimestre del ciclo comercial de trigo 2025/26, la molienda de trigo en la Argentina fue de 1.963.746 toneladas, una cifra 1,0% superior la registrada en el mismo período del año anterior.
En cambio, “la cosecha argentina de trigo 2025/26 fue de 27,9 millones de toneladas, es decir, un 50% más que en 2024/25, y el crecimiento de la molienda está muy lejos de reflejar esa dinámica”, advirtió Diego Cifarelli, presidente de la FAIM.
Y añadió: “Cuando comenzó el ciclo comercial del trigo 2025/26, en diciembre pasado, se advertía un problema generalizado de calidad, pero jamás se proyectó que, con una cosecha histórica, podríamos llegar a tener problemas de abastecimiento”.
TRIGO: ¿SON UN PROBLEMA LAS EXPORTACIONES?
Aunque la entidad no hizo referencia al respecto, su reclamo hizo recordar a las gestiones del kirchnerismo cuando la comercialización del trigo no era libre, sino que se fijaban cupos exportables o se establecían los polémicos “ROE” (Registros de Operaciones de Exportación) con los que siempre se buscaba garantizar que la oferta interna del cereal, para “garantizar el pan en la mesa de los argentinos”, estuviera asegurada.
En este caso, de alguna manera FAIM sugirió que esta puja está presente y los perjudica: subrayó que la exportación al pasado 15 de abril –último dato oficial disponible– había comprado 14,47 millones de toneladas de trigo 2025/26 versus 9,66 millones en la misma fecha del año pasado, cuando la molinería había solo adquirido 2,60 millones de toneladas, una cifra similar a la registrada al 15 de abril de 2025 (2,65 millones).
Al respecto, Cifarelli sostuvo que, “como sucede habitualmente, la molinería es el sector que ofrece los mejores precios porque está dispuesta a reconocer las partidas con calidad panadera, que ciertamente no abundan en la presente campaña”.
“Sin embargo, aún ofertando precios muy superiores a los del promedio del mercado, la mercadería no aparece en los volúmenes que el sector requiere, lo que genera una genuina inquietud en la molinería”, apuntó.
¿POR QUÉ FALTA TRIGO?
Bajo este panorama, entre las hipótesis que pueden llegar a explicar ese fenómeno, FAIM incluyó la generación de liquidez con ventas abundantes de maíz temprano por parte de los productores –cereal que registró también una cosecha extraordinaria en 2025/26– y el hecho de que el valor relativo del trigo cayó mucho con respecto a los fertilizantes, insumo clave que experimentó un aumento considerable de precios en los últimos meses.
En otras palabras, que los productores tienen trigo acopiado a la espera de mejores precios, una actitud natural de cualquier sector que utiliza su mercadería buscando mejores resultados económicos.
“Como sector confiábamos en la posibilidad de tener una mayor actividad en la presente campaña y eso nos entusiasmaba, pero a este ritmo de compras de trigo no vamos a poder cumplir tales expectativas”, continuó Cifarelli.
Sobre este tema, la FAIM repasó los propios datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, que muestran una proyección 2025/26 de procesamiento interno de trigo de 7,2 millones de toneladas, contra 6,4 millones en los ciclos anteriores.
“Si se mantiene en el tiempo la situación vigente, no llegaremos a cumplir con la expectativa de crecimiento y eso representa menos trabajo argentino y menos valor agregado en origen”, resumió Cifarelli.
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