Malezas: el error que puede perjudicar a toda la campaña de soja se comete mucho antes de la siembra
Las malezas resistentes no se combaten únicamente cuando aparecen. Especialistas insisten en que el éxito del cultivo comienza durante el barbecho largo y que anticiparse puede reducir costos, aplicaciones y pérdidas de rendimiento.
Durante años, el manejo de malezas estuvo marcado por una lógica reactiva: esperar la emergencia para luego intervenir. Sin embargo, el avance de especies tolerantes y resistentes está obligando a modificar esa estrategia.
Hoy el desafío comienza mucho antes de la siembra: los barbechos largos pasaron a ocupar un rol central dentro de la planificación agronómica porque permiten reducir la presión de malezas antes de que el cultivo entre en competencia.
En ese escenario, la residualidad dejó de ser un atributo para convertirse en una necesidad.
UN TRATAMIENTO CONTRA LAS MALEZAS
“Cada aplicación que se hace tarde obliga a tratamientos más complejos y costosos. El objetivo hoy es evitar que la maleza nazca, no perseguirla cuando el problema ya está instalado”, explica Evelyn Fiori, Desarrollo técnico en la zona Centro y Sur de Santa Fe de ADAMA.
Como parte de este enfoque preventivo, la firma desarrolló Mayoral, un herbicida formulado con Imazapic e Imazapyr, dos ingredientes activos sistémicos pertenecientes al grupo de las imidazolinonas que actúan tanto por vía foliar como radicular.
Su principal diferencial es combinar un excelente control postemergente temprano con una residualidad que, bajo condiciones adecuadas de incorporación por lluvias, puede mantener protegido el lote durante más de 100 días.
Tratamiento: Mayoral 400 cc + GLIFOSATO 1,5 kg. Excelente performance para control de raigrás, con resistencia confirmada a Clet CLETODIM, HALOXIFOP Y GLIFOSATO. (Aplicación realizada el 11 de junio y fotografía tomada 40 dias después)
El producto presenta un amplio espectro de control sobre malezas de creciente importancia agronómica como raigrás (Lolium spp.), rama negra (Conyza spp.), Viola spp., Chloris spp., además de especies perennes complejas como Sorghum halepense y Eragrostis spp.
“El productor ya no sólo piensa en limpiar el lote. También busca mantener abiertas distintas alternativas productivas para la rotación. Esa flexibilidad es cada vez más valiosa”, agrega la especialista.
Además de su posicionamiento en barbechos largos destinados a soja, Mayoral permite conservar la posibilidad de implantar posteriormente maíces CL, sorgos IG, arroz CL y caña de azúcar, aportando mayor libertad en la planificación agrícola.
De esta manera, en un contexto en que las malezas siguen ganando terreno, la prevención dejó de ser una recomendación técnica para transformarse en una decisión económica.
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