Ni Estados Unidos quiere depender de los fertilizantes importados: Trump impulsa inversiones por 1.300 millones de dólares para fabricar más insumos con sello propio
La administración de Donald Trump se propuso abordar una de las vulnerabilidades más importantes de la cadena de suministro de la agricultura estadounidense: la provisión de fertilizantes. Si bien ese país mantiene una industria nacional importante que, según un estudio de la Universidad de Purdue, es capaz de abastecer cerca del 60% de sus necesidades
La administración de Donald Trump se propuso abordar una de las vulnerabilidades más importantes de la cadena de suministro de la agricultura estadounidense: la provisión de fertilizantes.
Si bien ese país mantiene una industria nacional importante que, según un estudio de la Universidad de Purdue, es capaz de abastecer cerca del 60% de sus necesidades totales de los tres macronutrientes principales, un gran porcentaje todavía depende de proveedores externos. Basta con ver que entre 2021 y 2024 Canadá abasteció el 79% de las necesidades de potasa.
Otro factor clave fue el conflicto con Irán, que paralizó parte del comercio internacional y disparó los precios, y llevó a ese país a disponer en marzo de un 25% menos de fertilizantes que los volúmenes habitualmente comercializados para la siembra de primavera, según dio cuenta The Fertilizer Institute.
Es en ese marco, el vicepresidente JD Vance y la secretaria de Agricultura Brooke Rollins anunciaron la selección de ocho proyectos de fabricación de estos insumos, que recibirán financiación a través del Programa de Inversión y Expansión de Fertilizantes para el Suministro Nacional a Largo Plazo (FIELDS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
“Los ocho proyectos seleccionados representan una inversión total propuesta de más de 1.340 millones de dólares, incluyendo aproximadamente 573 millones de dólares en fondos propuestos por el USDA, para fortalecer la fabricación nacional de fertilizantes, reducir la dependencia de Estados Unidos de los proveedores extranjeros y aumentar la disponibilidad de fertilizantes a largo plazo para los agricultores estadounidenses”, informaron desde aquella cartera.
La decisión llega luego de que el gobierno adoptara distintas medidas excepcionales para enfrentar las dificultades de abastecimiento: en marzo tuvo que flexibilizar temporalmente sus restricciones al transporte marítimo interno para facilitar la circulación de mercaderías, incluidos fertilizantes; en mayo autorizó excepciones transitorias en las reglas de horas de servicio de los camioneros que transportaban estos insumos a determinados estados; y en junio Trump declaró una emergencia por el riesgo de insuficiencia de fertilizantes y autorizó suspender temporalmente algunos aranceles sobre fertilizantes fosfatados provenientes de Marruecos.
“Me enorgullece anunciar una inversión de 1.300 millones de dólares en la fabricación nacional de fertilizantes aquí mismo en Estados Unidos. Unos 1,87 millones de agricultores que cultivan más de 8,74 millones de acres tendrán acceso a fertilizantes fabricados en Estados Unidos a precios más bajos”, señaló Vace durante un acto en Nebraska.
Por su parte, Rollins sostuvo que “la seguridad agrícola es seguridad nacional”, y que “Estados Unidos no puede permitirse depender de naciones extranjeras para obtener los fertilizantes necesarios para cultivar nuestros alimentos y alimentar a nuestras familias”.
Los funcionarios aprovecharon la ocasión para arrojarle dardos a la administración de Biden, que en 2022 había anunciado un programa de subvenciones por 500 millones de dólares para aumentar la fabricación estadounidense y fomentar la competencia. Bajo el nombre de Fertilizer Production Expansion Program (FPEP), también buscaba reducir la dependencia exterior y apoyar fabricantes independientes. Sin embargo, la gestión actual asegura que algunos proyectos no avanzaron como estaba previsto.
“Estamos tomando medidas decisivas para reconstruir la base de fabricación de fertilizantes. Al redirigir fondos de proyectos fallidos de la era Biden hacia inversiones financieramente viables y listas para su ejecución, estamos destinando el dinero de los contribuyentes a los agricultores estadounidenses, fortaleciendo nuestra seguridad nacional y garantizando que la próxima generación de productores tenga acceso a un suministro nacional confiable de fertilizantes”, aseguró Rollins.
De acuerdo con el USDA, en la actualidad cuatro empresas controlan el 77% de la capacidad de producción de fertilizantes nitrogenados en ese país. Dos firmas representan más del 90% de la capacidad de producción de fosfatos y otras dos producen aproximadamente el 90% de la potasa.
El análisis económico presentado estima que la producción adicional podría reducir los precios de los fertilizantes nitrogenados en un 4,4% y los de la potasa en un 5,3%, al tiempo que aumentaría la producción nacional de nitrógeno en un 3,7% y la de potasa en casi un 40% una vez que los proyectos estén en funcionamiento.
“Se prevé que estas inversiones contribuyan a una producción y capacidad anual de aproximadamente 1,08 millones de toneladas de fertilizantes a nivel nacional en los proyectos seleccionados”, destacaron.
Los ocho proyectos seleccionados para avanzar en el proceso de financiación de FIELDS son:
- TalusAg, en Iowa, Kentucky, Minnesota, Tennessee, Nebraska, Illinois y Dakota del Sur: Seleccionada para recibir aproximadamente 99,8 millones de dólares para un proyecto de 270,2 millones de dólares destinado a la instalación de 20 unidades modulares de fabricación de amoníaco. Se espera que los sistemas produzcan aproximadamente 130.000 toneladas de amoníaco anhidro al año.
- Peace Valley, en Florida: Recibirá 19,9 millones de dólares para un proyecto de 50,6 millones de dólares destinado a ampliar la producción de fertilizantes en Bartow, Florida. Se prevé que produzca 250.000 toneladas anuales de fertilizantes que contienen nitrógeno, fósforo, potasio y azufre.
- PCI Nitrogen, en Texas y Oregón: Obtendrá 100 millones de dólares para un proyecto de 200 millones de dólares destinado a modernizar las plantas de fabricación de fertilizantes en Pasadena, Texas, y St. Helens, Oregón. Se espera que las mejoras permitan una producción anual de aproximadamente 148.280 toneladas de fertilizantes, incluyendo sulfato de amonio y urea.
- Intrepid Potash, en Nuevo México: Seleccionada para recibir aproximadamente 139 millones de dólares, para un proyecto de 265 millones de dólares destinado a la construcción de una planta de producción de sulfato de potasa.
- AdvanSix, en Virginia: Recibirá 47,4 millones de dólares en fondos propuestos por el USDA para un proyecto de 98,1 millones de dólares destinado a modernizar y ampliar una planta de fabricación de amoníaco existente en Hopewell.
- SUL4R-PLUS Illinois, en Illinois: Obtendrá 34,9 millones de dólares para un proyecto de 69,7 millones, destinado a ampliar una planta de fabricación de fertilizantes de azufre ya existente en Marissa.
- True Organic Products, en California, Oregón y Arizona: Recibirá 15,3 millones de dólares para un proyecto de 30,6 millones destinado a ampliar la producción de sus instalaciones ubicadas en Helm, California; Boardman, Oregón; y Arlington, Arizona.
- Proyecto agrícola Holdco, en Kansas e Indiana: Obtendrá 116,9 millones de dólares para un proyecto de 360 millones destinado al desarrollo de dos plantas de fabricación de fertilizantes en Lewis, Kansas, y Fair Oaks, Indiana.











