Vade retro Dalbulus: La chicharrita retrocede en buena parte del país y el maíz se encamina hacia la siembra tardía con un escenario más favorable
A un mes del comienzo de la siembra generalizada de maíz tardío, los registros de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis muestran una situación alentadora. En las regiones del Litoral, Centro Norte y Centro Sur las poblaciones del insecto se encuentran por debajo de los niveles registrados a esta altura del año pasado,
A un mes del comienzo de la siembra generalizada de maíz tardío, los registros de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis muestran una situación alentadora. En las regiones del Litoral, Centro Norte y Centro Sur las poblaciones del insecto se encuentran por debajo de los niveles registrados a esta altura del año pasado, mientras que en el NOA y el NEA se mantienen relativamente estables, aunque con escasas capturas.
El panorama surge del 53º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, elaborado a partir de los relevamientos realizados durante la segunda mitad de octubre. Los resultados permiten llegar al inicio de una nueva etapa de siembra con una presión regional de la plaga considerablemente menor a la que se había observado en campañas anteriores.
Los datos son especialmente alentadores en las regiones centrales. En el Centro Sur, la chicharrita estuvo ausente en el 97% de las localidades evaluadas, lo que reafirma a esa región como la de menor incidencia del vector. Además, el 52% de las trampas utilizadas para el relevamiento se encontraba sobre cultivos de maíz.
En el Centro Norte también se registró una retracción del insecto. Las localidades sin capturas pasaron del 86% al 93% respecto del relevamiento anterior, mientras que el 7% restante quedó comprendido en la categoría más baja de presencia.
En el Litoral, por su parte, el 85% de las localidades no registró capturas de Dalbulus maidis y otro 12% presentó entre 1 y 20 adultos por trampa. La Red destacó que el escenario de muy baja abundancia regional se consolida incluso teniendo en cuenta que el 98% de las trampas estaba ubicado sobre lotes con maíz temprano.
En las regiones endémicas del norte argentino la situación también se mantiene relativamente contenida. En el NOA, un 60% de las localidades no registró capturas y otro 21% presentó entre 1 y 4 adultos por trampa. Aunque hubo un ligero incremento respecto del relevamiento anterior, los niveles permanecieron estables en comparación con la misma época de 2025.
En el NEA se observó una dinámica similar. El promedio de capturas por trampa aumentó levemente respecto de la medición previa, pero se ubicó por debajo del registrado un año atrás. Allí, el 57% de las localidades no tuvo capturas y el 34% restante quedó dentro de la categoría más baja.
Aunque los registros permiten hablar de un escenario auspicioso, los especialistas advierten que la baja presencia actual del insecto no debe traducirse en una relajación de las medidas preventivas.
La memoria de la epifitia que afectó al maíz durante la campaña 2023/24 sigue muy presente. En aquel ciclo, el complejo del achaparramiento provocó pérdidas cercanas al 20% de la producción nacional, con consecuencias importantes sobre los resultados económicos de productores y empresas de toda la cadena.
Por eso, la Red insiste en dos medidas centrales. La primera es eliminar los maíces voluntarios, conocidos como maíces guachos, para evitar que funcionen como un puente verde entre campañas y permitan la supervivencia del vector y de los patógenos que transmite.
La segunda es sostener el monitoreo frecuente de las poblaciones de chicharrita en los lotes con maíz de primera desde la emergencia del cultivo. La detección temprana resulta fundamental para identificar eventuales aumentos de población y definir a tiempo las estrategias de manejo que permitan minimizar posibles daños.
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