El frigorífico Compañía Bernal comenzó a exportar carne vacuna a los países escandinavos, que piden calidad y pagan muy bien
La búsqueda de mercados que paguen por calidad y permitan compensar una futura caída en la disponibilidad de hacienda es una de las estrategias de Compañía Bernal, el frigorífico del conurbano bonaerense que dirige Romina Rolando. Con un negocio donde el 70% de la producción se destina a la exportación y el 30% al consumo
La búsqueda de mercados que paguen por calidad y permitan compensar una futura caída en la disponibilidad de hacienda es una de las estrategias de Compañía Bernal, el frigorífico del conurbano bonaerense que dirige Romina Rolando. Con un negocio donde el 70% de la producción se destina a la exportación y el 30% al consumo interno, la empresa comenzó a explorar nuevos destinos en los países escandinavos, donde ya concretó embarques y espera encontrar mejores valores que en otros mercados europeos.
“Estamos empezando a trabajar los mercados nórdicos”, contó Rolando. La empresa ya despachó carne a Noruega y tiene el producto en tránsito, mientras inició conversaciones comerciales con Finlandia e Islandia. Por ahora, la apuesta pasa por cortes congelados, como lomo y bife ancho, además de evaluar otras alternativas.
“Paga muy bien, un poquito más que Europa inclusive”, destacó la CEO sobre los valores que ofrece Noruega.
Según explicó, el contacto surgió a partir de consultas que recibió la compañía y de una respuesta comercial rápida. “Todo correo que viene a la compañía se responde en el día”, señaló.
Los potenciales clientes solicitaron fotografías, información sobre rendimientos y pruebas de planta, visitaron las instalaciones y probaron la carne. “La verdad que les encantó”, resumió sobre la devolución recibida.
El avance se produce en un escenario de cambios en el comercio internacional. Rolando consideró que la salida de Brasil de determinados negocios europeos abre oportunidades para la carne argentina, aunque advirtió que los precios todavía deben acomodarse. También mencionó posibilidades para los congelados argentinos en destinos como Tenerife.
Compañía Bernal mantiene una cartera diversificada. Israel es su principal mercado para los cortes delanteros, mientras que Estados Unidos recibe otros cortes y productos industriales. China combina negocios de volumen con nichos de mayor valor, como la carne de animales terminados a grano. En Europa, el frigorífico trabaja con supermercados y cadenas de restaurantes de Alemania, además de realizar embarques aéreos de bife ancho a España.
En el segmento premium, la empresa apunta a cumplir especificaciones cada vez más exigentes. Para ciertos clientes chinos, por ejemplo, ofrece novillos con 100 o 150 días de alimentación a grano y comparte fotografías de la producción para controlar la calidad y corregir desvíos antes de que la mercadería salga de planta.
Otro desafío es el reglamento europeo contra la deforestación y la trazabilidad de la hacienda mediante VISEC Carne. En una prueba solicitada por la Cámara de Importadores de Alemania, Compañía Bernal obtuvo un resultado positivo para el 70% de los animales que tenía preparados para ese cliente.
“Algunos productores nos dieron como no válidos porque no coincidía la caravana o no coincidían los polígonos”, explicó Rolando. Los problemas con los polígonos pudieron corregirse mediante ajustes técnicos, pero las diferencias en la identificación individual de los animales requieren otra solución.
Cuando la hacienda no cumple los requisitos, debe perder la posibilidad de acceder a esos destinos y venderse a valores de terceros mercados. “Esa degradación significa un precio de terceros países”, advirtió, y estimó que la diferencia puede rondar el 10%.
Con la ganadería entrando en una etapa de retención y una oferta más limitada, Rolando anticipó dos años difíciles por la menor disponibilidad de animales. “Hay que tratar de generar negocios que, con la disminución de volumen, nos den mayor valor”, sostuvo.
La empresa también busca controlar los costos y mejorar su eficiencia. Entre otras decisiones, salió del mercado eléctrico de precios variables y negoció contratos de suministro para fijar valores. “Si hoy no sos eficiente, no estás encima de la productividad, perdés dinero”, concluyó.
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