AgroRuralNoticias

¿Qué cosa no va a cambiar con Lula? Ricardo Santín, de la Asociación Brasileña de Proteína Animal, explicó cómo impulsan la producción con un plan de financiamiento que trasciende a los gobiernos

Fuente: Bichos de Campo 26/10/2026 08:49:46 hs

Brasil se consolidó como una potencia mundial en la producción y exportación de proteínas animales, y sus perspectivas siguen siendo de crecimiento, pa pesar de algunas piedras en el camino. En diálogo con Bichos de Campo en el marco de la SIAL de Parías, Ricardo Santin, presidente de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA),

Brasil se consolidó como una potencia mundial en la producción y exportación de proteínas animales, y sus perspectivas siguen siendo de crecimiento, pa pesar de algunas piedras en el camino.

En diálogo con Bichos de Campo en el marco de la SIAL de Parías, Ricardo Santin, presidente de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), proyectó que la producción de pollo, cerdo y huevos del vecino país continuará expandiéndose, impulsada por la demanda internacional y por un sistema que combina inversión privada con herramientas públicas de financiamiento para los productores.

En pollos, Brasil produjo 15,3 millones de toneladas en 2025 y proyecta alcanzar los 16 millones en 2026. Es el principal exportador mundial, con una participación del 37,2% del comercio internacional y ventas a más de 160 países. Para este año, las exportaciones rondarían los 5,8 millones de toneladas, un volumen que, según Santin, supera al que suman sus dos principales competidores, Estados Unidos y la Unión Europea.

En carne de cerdo, el país produjo alrededor de 5,7 millones de toneladas en el último año y espera exportar entre 1,5 y 1,7 millones de toneladas en 2026, lo que lo ubica entre los principales proveedores mundiales. En el mercado interno se consume cerca del 75% de la producción, con un consumo anual de unos 20 kilos por habitante. En pollo, el consumo ronda los 47 kilos per cápita.

La producción de huevos, por su parte, alcanzaría los 64.000 millones de unidades, de las cuales el 98% se destina al mercado brasileño. El consumo llegaría a 300 huevos por habitante al año, según explicó Santín.

Aunque todavía están terminando de definir las proyecciones precisas para 2027, anticipó que esperan un crecimiento de entre 3% y 4% en las distintas proteínas, tanto en producción como en exportaciones. “Este crecimiento se da mucho porque hay mucha demanda en el mundo”, explicó.

Ni segundos, Francia: Los galos pierden posiciones en el Mundial de los Alimentos y hasta los organizadores de SIAL París están preocupados

Para el dirigente, América Latina tiene condiciones privilegiadas para aprovechar esa oportunidad: disponibilidad de agua, tierras, energía, capacidad para producir granos y una población joven vinculada a la actividad agropecuaria. También destacó el potencial de los mercados emergentes, donde el aumento de los ingresos suele traducirse en un mayor consumo de alimentos.

Sin embargo, el desarrollo brasileño no está exento de dificultades. Santin advirtió que el costo del financiamiento es elevado: las tasas que afrontan las empresas pueden superar el 17% anual, antes de sumar otros componentes del costo financiero.

Por eso, destacó el papel del Plan Safra, una política de crédito rural que se mantiene a través de los distintos gobiernos y que facilita inversiones en el campo. Se supone que este programa no tendrá grandes modificaciones a partir de la reelección de Lula definida este fin de semana.

El sector avícola necesita 300 millones de dólares para invertir: “Hay que modernizar 1.000 galpones para bajar costos y ganar competitividad”, advierte Franco Santángelo

El programa ofrece financiamiento en condiciones más favorables que las del mercado para actividades agropecuarias, con líneas destinadas a modernizar instalaciones, incorporar equipamiento y mejorar la eficiencia productiva. Aunque su eje tradicional está en la agricultura, también contempla herramientas que pueden aprovechar pequeños productores integrados a las cadenas avícola y porcina.

“Tenemos dentro de este plan un programa para modernización de las instalaciones avícolas”, señaló Santin. Así, un productor puede acceder a recursos para renovar su galpón o incorporar tecnología, mejorar sus resultados y entregar materia prima de mayor calidad a la industria.

El beneficio alcanza a ambos eslabones: el productor puede modernizarse y la empresa frigorífica obtiene un abastecimiento más eficiente. “Hace más fácil y más seguro” el proceso de inversión, resumió.

Santin remarcó que el Plan Safra no depende tanto de la orientación política del gobierno de turno sino que la continuidad de estas herramientas responde al peso económico y social del sector, que genera divisas y empleo y sostiene a miles de familias rurales.

Según sus cifras, las exportaciones brasileñas de carnes de pollo, cerdo y vacuno generan unos 35.000 millones de dólares anuales y las plantas frigoríficas emplean a unas 500.000 personas. Además, más de 50.000 familias participan del sistema de integración productiva.

“Esto es un patrimonio del país”, sostuvo Santin, al explicar por qué considera que el desarrollo de las cadenas agroalimentarias debe trascender las diferencias políticas.

Seguir leyendo


Noticias recientes