Aguafiestas: A menos de 16 horas de cerrar sus compuertas, Itaipú volvió a descargar sobre el Paraná y hay versiones cruzadas sobre el motivo
No fueron siquiera 16 horas de alivio. Después de cerrar sus compuertas este domingo pasadas las cinco y media de la tarde, este lunes a las 9 y media de la mañana la Central Hidroeléctrica Itapú volvió a abrir sus compuertas. La estación binacional, ubicada en Paraguay y Brasil, había decidido acumular agua en su
No fueron siquiera 16 horas de alivio. Después de cerrar sus compuertas este domingo pasadas las cinco y media de la tarde, este lunes a las 9 y media de la mañana la Central Hidroeléctrica Itapú volvió a abrir sus compuertas.
La estación binacional, ubicada en Paraguay y Brasil, había decidido acumular agua en su embalse para evitar que la crecida del río Iguazú confluyera con la del Paraná, que hoy provoca serias complicaciones aguas abajo, en el Litoral y las costas uruguayas. Sin embargo, el esperado alivio no llegó siquiera a percibirse, porque medio día después volvió a operar.
De acuerdo a lo informado por la central, este lunes por la mañana “fueron abiertas las compuertas de la canaleta izquierda” y, al día de hoy, no hay fecha para nuevos cierres. Aunque no se trata de una apertura total, esa vía vuelca hoy un caudal de 3,1 millones de litros de agua por segundo.
La decisión, señalaron, responde a “la necesidad de seguir controlando el nivel del embalse en función a las altas afluencias”, e implica un nuevo cambio en la estrategia que habían delimitado el domingo a última hora.
Las versiones desde Brasil, no obstante, lo atribuyen directamente a las necesidades de cubrir las demandas del sistema eléctrico, para el cual Itapú es una importante fuente de abastecimiento. La puesta en funcionamiento de las turbinas en su costado izquierdo, argumentan medios como Tarobá y H2Foz, responde a la “necesidad de adaptar la generación de energía” de la central.
“La generación de energía de la Central Hidroeléctrica Itapú se mantendrá normalmente, de acuerdo con las orientaciones de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) en Paraguay, y del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) en Brasil”, se limitaron a señalar en el comunicado oficial del lado paraguayo.
El cierre del aliviadero, luego de 26 días de apertura ininterrumpida, respondía a la necesidad de contener la crecida del río Iguazú, que multiplicó por 12 su caudal, y evitar que provocara un “efecto marea” sobre el Paraná, cuyo impacto para el sur de Brasil, el este paraguayo y la costa litoraleña argentina es mayúsculo.
Sin embargo, desde la central aseguraron que las 15 horas y 58 minutos de cierre igualmente “evitó un aumento sustancial del nivel del río Paraná”, que podría haberse incrementado en unos 4 metros en medio de un pico cercano a los 20 millones de litros por segundo del Iguazú.
Actualmente, la cota del río Paraná en la estación Puente de la Amistad está en 115 metros sobre el nivel del mar, y ayer por la mañana desde Itapú señalaban que se incrementaría otros 2,5 metros en las horas siguientes. No hay pronósticos de lluvias significativas en la zona de la Triple Frontera.
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