Reconversión industrial: Por la caída en la faena vacuna, los frigoríficos producen cada vez más carne de cerdo para sostener la actividad, según reconoce desde Córdoba Javier Peralta
La caída del consumo de carne vacuna y las dificultades para cubrir los costos están empujando a los frigoríficos argentinos a cambiar su modelo de negocios. Cada vez más plantas que históricamente trabajaron con bovinos incorporan la faena porcina para diversificar sus ingresos y mejorar el aprovechamiento de sus estructuras industriales. “La gran mayoría de
La caída del consumo de carne vacuna y las dificultades para cubrir los costos están empujando a los frigoríficos argentinos a cambiar su modelo de negocios. Cada vez más plantas que históricamente trabajaron con bovinos incorporan la faena porcina para diversificar sus ingresos y mejorar el aprovechamiento de sus estructuras industriales.
“La gran mayoría de las industrias de consumo interno se han ido reconvirtiendo, faenando ganado porcino también”, explicó a Bichos de Campo Javier Peralta, directivo de la Asociación de Frigoríficos Industriales de la Carne Vacuna de Córdoba (AFIC) y de FIFRA, durante la feria SIAL de París.
El dirigente describió un escenario complejo para las empresas orientadas al mercado doméstico, donde el consumo deprimido dificulta alcanzar el punto de equilibrio. La incorporación de cerdos aparece como una alternativa para compensar, al menos parcialmente, la menor actividad bovina y sostener el funcionamiento de las plantas.
“Esto en parte nos permite suplir la baja de la faena bovina”, señaló Peralta. Sin embargo, aclaró que el volumen de actividad porcina todavía debería crecer para que esa reconversión tenga un impacto mayor sobre los números de las empresas. “El volumen de faena porcina debería ser aún mayor para poder equiparar los ingresos y que pueda ayudar al frigorífico a nivelar el nivel de costos”, sostuvo.
El cambio no se limita a la industria. También empieza a modificar la comercialización de las carnes y los hábitos de compra de los consumidores. Peralta destacó que la producción y el consumo de cerdo vienen creciendo de manera sostenida desde hace entre 10 y 15 años, con una presencia cada vez mayor en los puntos de venta.
“Ya es más común ver hasta carnicerías pura y exclusivamente de cortes de cerdo”, afirmó. Según recordó, hace menos de una década era poco habitual encontrar comercios dedicados exclusivamente a esa carne: lo más frecuente era que las carnicerías vacunas ofrecieran algunos cortes porcinos como complemento.
En paralelo, el dirigente señaló que la carne vacuna argentina tiene oportunidades en Europa por su calidad y por las restricciones que enfrenta Brasil, uno de sus principales competidores. Pero advirtió que aprovechar esa demanda requiere que los productores cumplan los requisitos exigidos por la Unión Europea. “La demanda es mucha, pero tenemos que cumplir esos requisitos”, afirmó en referencia a las condiciones de trazabilidad y cumplimiento ambiental que deben reunir los establecimientos que abastecen a los frigoríficos exportadores.
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